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Patrimonio Conservado

Cuadro del Buque de vela Arizona

Buque de vela Arizona

Autor: H. Jerorsen

Cronología: 1864

Procedencia: Desconocida. Quizás alguna antigua casa comercial de Bilbao.

Tema Iconográfico:

La pintura representa un retrato marino del buque de vela "Arizona" al mando del Capitán Ángel de Balparda Gorrondona, natural de Santurtzi, alcalde de la población entre 1868 y 1872.

Se sitúa en el momento en el que  la actividad comercial de Bilbao se intensifica (primera mitad del siglo XIX), época de transición hacia el mundo industrial y minero en el que las rutas comerciales para la importación y exportación de productos tendrán gran protagonismo.

Este buque, registrado en la nómina del Tribunal de Comercio de Bilbao, cubría la línea Bilbao-Inglaterra para el transporte de mercaderías y lingotes de hierro de las minas de Vizcaya.

La escena del navío está situada a su paso por la isla Helgoland, la cual, pese a estar geográficamente cerca de Alemania, perteneció a Reino Unido entre 1807 y 1890.

El barco, parece representar un clipper, un tipo de barco a vela de construcción inglesa muy utilizado  por la flota bilbaína durante el siglo XIX.

Estos veleros comerciales navegaban por los océanos del mundo y competían en origen contra sus hermanos, los barcos de vapor. Para destacar la importancia que tuvo la navegación a vela en aquellos tiempos, podemos señalar que, en 1840, se construyeron en los astilleros ingleses 1900 barcos de vela contra 77 barcos de vapor.

De hecho, el origen de las primeras competiciones entre los grandes veleros se producirán en este momento, con los veleros mercantiles que transportaban especias y té desde China. En los regresos desde los mares de China hasta Europa y sobre todo hasta Inglaterra, los grandes Clíperes del Té competían por llegar los primeros y poner el precio a la carga. Estos barcos eran capaces de desplegar mucha vela, y como consecuencia la estructura del casco sufría mucho. Por ello, para fortalecer el casco llegaron a construirlos con materiales mixtos: la quilla y las cuadernas de hierro y el resto de madera.

Sin embargo, será con la inauguración del Canal de Suez en 1869 cuando el protagonismo de estos barcos de vela empiece a peligrar. Los buques de vapor comenzarán a utilizar el canal evitando la ruta del Cabo de Esperanza (en Sudáfrica) algo que no podían hacer los veleros sin ser remolcados que seguirán utilizando la ruta antigua.

Por ello, los buques de vapor comenzarán a ganar protagonismo y a finales del siglo XIX se convertirán en los navíos preferidos de los comerciantes abocando a la desaparición a los buques de vela.

El cuadro: Estas representaciones de buques de vela fueron muy frecuentes entre 1840 y 1860 tanto en Reino Unido como en Bilbao, apareciendo constantemente en óleos y grabados del momento. A partir de 1860, comenzarán a representarse también los buques de vapor, aunque la imagen y estilo seguirán siendo muy parecidos. La burguesía encargará estos retratos marinos de sus propios buques, para colgarlos después en sus despachos.

Contexto histórico:

Hay muy pocos datos sobre la figura del capitán Ángel Balparda pero debió formar parte del último grupo de capitanes que existieron en el valle de Somorrostro.

Desde la Edad Media el peso del mundo naval en el antiguo Valle de Somorrostro (lo que hoy denominamos Margen Izquierda y Zona Minera) fue muy importante. En el siglo XVI, la flota creada en torno a Portugalete -junto con navíos de Santurtzi, Sestao, Muskiz, Zierbena y Barakaldo- fue una de las más potentes del Atlántico Occidental; y el número de oficiales y marinos salidos de allí fue enorme, al igual que los barcos construidos. 

Tras la crisis de finales siglo XVII el mundo naval decayó para recuperarse en el siglo XVIII gracias a los comerciantes bilbaínos. El valle de Somorrostro ya no dispondría de flota propia pero sí de grandes marinos (capitanes, contramaestres, pilotos, marinos e incluso corsarios) que gobernarían la mayoría de barcos bilbaínos. Además, compusieron el grueso de la flota de los Correos Marítimos que unían la península con América debido al enorme prestigio que atesoraban. 

Esta situación, además, supuso un repunte en la construcción naval, principalmente con el Astillero de Zorrotza. Allí se construyeron numerosas fragatas, quechemarines, paquebotes, etc... Pero el traslado de la sede de los Correos Marítimos a Galicia a finales del siglo XVIII supuso el fin del mundo naval del Valle de Somorrostro pues el grueso de marinos se trasladó a vivir allí.

Se llega así a un siglo XIX en el que el antiguo Valle de Somorrostro se encontraba descapitalizado en el ámbito marino. Había perdido casi todos sus marinos y también a los carpinteros de ribera, lo que fue un enorme problema económico para municipios como Muskiz, Zierbena, Santurtzi o Portugalete ya que era una de las partes más dinámicas de la sociedad.

Sólo sobrevivieron algunos capitanes y, a pesar de que Cristóbal Murrieta abrió una escuela de náutica en Santurtzi en 1860, la crisis fue imparable. En la escuela se formaron nuevos oficiales pero el grueso de la cultura marina había desaparecido. Sólo sobrevivieron algunos marinos de altura y, sobre todo, los pilotos lemanes que ayudaban a pasar la barra de arena de Portugalete a los barcos. Finalmente, estos también desaparecerían con la construcción del Muelle de Hierro en 1888, lo que abocó a la gente de Santurtzi y Zierbena a volcarse en el mundo de la pesca, además de trabajar en las minas o industrias de los pueblos colindantes.

En definitiva, en el siglo XIX sólo sobrevivieron unos pocos marinos de altura que lograron trabajo gracias a que Bilbao se convirtió en una importante plaza comercial, muy influenciada ya por el mundo británico, lo que llevó a las casas comerciales a utilizar habitualmente sus afamados barcos, entre ellos los clipper. Paralelamente, se adoptaron costumbres habituales entre los comerciantes ingleses

Por tanto, es en este momento donde debemos encajar los tres elementos principales de esta cuadro: la figura del santurtziarra Ángel de Balparda Gorrondona, como uno de los últimos herederos de una antigua tradición del Valle de Somorrostro; el uso de los clipper, barcos de gran fama de construcción inglesa, y la elaboración del propio cuadro dentro de las costumbres y gustos propios de los comerciantes del siglo XIX.

Dimensiones: 48 cm x 66 cm

Técnica: Óleo 

Materiales y soporte: óleo y lienzo sobre bastidor

Proceso de creación: Para pintar con óleo sobre lienzo, primeramente se prepara el lienzo con su bastidor, y se aplica una capa de protección (llamada imprimación) al mismo. Después, según el artista, se irá definiendo el dibujo a carboncillo y comenzará la aplicación del color mediante veladuras (como en el caso de esta obra). 

Finalmente, esta obra fue sometida a decapado de barniz antiguo y después barnizado con barniz neutro.

En cuanto al marco, se trata del “estilo imperio” de principios del siglo XX.

Estado de conservación: Tanto el cuadro como el marco se encuentran en un buen estado de conservación y no presentan afecciones.

 

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