Museo de Las Encartaciones Logotipo Juntas Generales de Bizkaia

Mostrar

Patrimonio Conservado

Kutxa ( siglo XVI)

kutxa

 

Kutxa siglo XVI


 

Autor: Desconocido

Cronología: Siglo XVI

Procedencia:  Caserio del barrio Lusa (Zalla)

Descripción: Esta Kutxa, también conocida como arca es del siglo XVI. Aunque no se sabe su procedencia real, apareció en un antiguo caserío (hoy en día desaparecido) del barrio de Lusa (Zalla). La tapa, en cambio, debe ser posterior.

La kutxa es una pieza robusta y oscura, labrada en madera con tinta o ennegrecida artificialmente para parecer antigua. Está construida, además, con paneles gruesos de nogal, por lo que tiene un aspecto muy consistente.

Los orígenes de estos muebles, de gran valor artístico, se remontan a la época feudal, donde los cofres y arcones van a ser utilizados para transportar no solo ropas y vajilla, sino también muebles de menor tamaño, envueltos en tapices, alfombras y ropa de cama. Aunque están relacionados con el mundo rural, no solo van a aparecer aquí, ya que podían hallarse tanto en los caseríos como en las sacristías de las parroquias, así como también en casas rurales o de algún artesano de la villa o incluso en las casas de nobles locales.

En el transcurso de la Edad Media al Renacimiento, mientras las casas y palacios comienzan a llenarse de lujos, el cofre de viaje utilizado hasta ese momento para transportar las pertenencias de la familia va a perder las asas laterales de hierro y va a levantarse del suelo mediante patas. Desaparecen las tapas curvas, los forros de cuero o pergamino que eran utilizados para amortiguar los golpes, y ya que no es tan necesario moverlo, el arca va a aumentar su tamaño formando un caja de estructura horizontal.

A su vez, estas arcas van a enriquecer su decoración incorporando molduras arquitectónicas, relieves, taracea (como la pieza en cuestión), o marquetería, así como un acabado colorido. Por ello, van a ser piezas que tengan un gran valor artístico y se convertirán en piezas de lujo. Pero, debido a la gran demanda popular de estos muebles en cuestión, se va a desarrollar una producción más simple y menos costosa con el fin de llegar a todos los hogares. Por eso, no es de extrañar que ya a partir del siglo XVI, incluso familias no tan acomodadas vayan a poder adquirir una caja destinada a contener vestidos y joyas, y que a su vez, pueda  ofrecer un aspecto más lujoso a la casa. 

En el caso que nos ocupa el valor intrínseco de esta pieza es la técnica utilizada para decorar el frontal, la taracea, consistente en embutir láminas de madera -y en ocasiones otros materiales- de diferentes tonalidades, materiales o colores dentro de una base de madera rebajada. La taracea va a convertirse en uno de los recursos ornamentales con mayor alcance y éxito por toda la península Ibérica durante el siglo XV y primera mitad del siglo XVI, en el transcurso de la Baja Edad Media a la Edad Moderna. Era una técnica costosa y muy elaborada, sólo al alcance de las familias más adineradas. Probablemente, esta que conservamos sería propiedad de alguna familia noble de Las Encartaciones y, seguramente, se importó desde el norte de Castilla.

En el caso del País Vasco, donde estos muebles son todavía abundantes en las casas rurales, la  mayor parte serán piezas construidas durante los siglo XVII y XVIII. Es decir, es raro encontrar piezas fabricadas antes del siglo XVI, como es este ejemplo.

A partir del siglo XVII esta tipo de Kutxa, o arca horizontal, va a tender a desaparecer, sustituida por muebles verticales y especializados en los diferentes utensilios del hogar aristocrático y burgués. Aun así, en las casas rurales seguirán teniendo una enorme popularidad hasta la aparición de los modernos muebles y armarios fabricados de forma industrial a finales del siglo XIX.

Dimensiones: 53  x 141 x 50  cm

Técnica: Madera decorada con taracea

Materiales y soporte: Madera: castaño y nogal

Proceso de creaciónEl soporte de esta kutxa del siglo XVI es de madera: castaño para la tapa, la trasera y la base, y nogal para las maderas del frontal y los laterales que están decorados. La forma de unir las tablas que conforman la kutxa se ha hecho mediante la técnica de cola de pato o cola de milano. Es decir, haciendo un corte en forma de trapecio en la madera, más ancho por la cabeza que por el arranque, se consigue ensamblar las dos partes, ajustándose al corte igual de la otra pieza para que no pueda salir ni moverse.

Los laterales y el frontal están delicadamente decorados con trabajos de taracea: técnica para embellecer la superficie de diversos objetos, principalmente elaborados de madera, combinando y ensamblando pequeñas piezas de madera de diferentes colores, logrando como resultado un mosaico complejo de alto valor estético y decorativo. En este caso, se puede encontrar el dibujo de distintos rameados, flores y jarrones perfilados.

 

Estado de conservación: La kutxa se encuentra en un buen estado de conservación tras haber sido restaurada en 2012 . Antes de la intervención, presentaba numerosos deterioros. Estaba cubierta de una gran capa de suciedad que tapaba sus detalles, y además tenía pérdidas en las decoraciones y en el soporte. Actualmente, ha recuperado parte de su color original y se han reintegrado las decoraciones faltantes.

 

Acceder a la galería