Museo de Las Encartaciones Logotipo Juntas Generales de Bizkaia

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Colección permanente

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La Casa de Juntas de Abellaneda acoge en la actualidad el Museo de Las Encartaciones, sustituyendo al Museo de la Casa de Juntas que se creó en 1968. El museo actual, fundado en 1994 y perteneciente a las Juntas Generales de Bizkaia, se compone de diez salas que recorren la historia de la comarca desde la prehistoria hasta el siglo XIX.

Cada sala está compuesta por mapas, planos, maquetas así como por piezas originales y reproducciones que muestran el modo de vida, la historia, el arte y la arquitectura de Las Encartaciones.

Sala I - EXPOSICIONES TEMPORALES

Sala II - EXPOSICIONES TEMPORALES

Sala III - PREHISTORIA

Existen varias cuevas prehistóricas, destacando las de Arenaza (Galdames) y Venta Laperra (Carranza). En ellas se han encontrado herramientas de uso diario (arpones, azagayas, puntas de flecha, etc...) y recreaciones artísticas (ciervos, uros, etc...) considerados símbolos de carácter religioso.

Sala IV - ROMANIZACIÓN

La romanización llegó a Las Encartaciones a través de la calzada que proveniente de Herrera de Pisuerga (Palencia) se dirigía a Castro Urdiales (Cantabria). De esta época se han conservado miliarios, restos de cerámica, monedas, una estela funeraria (Zaldu, Gordexola) y restos de explotación de hierro (Oiola, Trapaga).

 

Sala V - ALTA EDAD MEDIA

En este período comienzan a formarse los futuros pueblos o concejos encartados. Los edificios religiosos reciben influencias de Asturias y Navarra como podemos observar en la ventana de San Lorenzo de Bermejillo (Güeñes) o en el tímpano de San Jorge (Santurtzi). Igualmente lo vemos en el mundo funerario: enterramientos cristianos con estelas como las de La Cerrada de Ranes (Zierbena) y La Casería (Trapagaran).


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Sala VI - FUNDACIÓN DE VILLAS

El desarrollo económico de la Alta Edad Media culminó con la fundación de las villas, núcleos urbanos que disfrutan de privilegios económicos y sociales. En Las Encartaciones se fundaron Balmaseda (1199), la más antigua de Bizkaia, Portugalete (1322) competidora de Bilbao, y la modesta Lanestosa (1287). Todas ellas con su entramado de calles paralelas formadas por estrechos edificios de tres pisos.

 

Sala VII - BAJA EDAD MEDIA

Los nobles trataron de superar la crisis económica mediante la violencia, por lo que se agruparon en dos bandos (oñacinos y gamboínos) que poblaron la comarca de numerosas casas-torre: La Quadra (Güeñes), Terreros (Zalla), Ibargoen (Gordexola), Loizaga (Galdames), etc...

La familia más poderosa, Muñatones-Salazar, construyó la torre más sobresaliente (San Martín de Muñatones, Muskiz). En ella vivió Lope García de Salazar que, además de cabeza del linaje, escribió "Las Bienandanzas e fortunas" (primera historia universal en castellano y fuente para conocer la historia medieval vizcaína).


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Sala VIII - INSTITUCIONES

Los concejos encartados formaron parte del Señorío de Bizkaia pero con sus propias instituciones jurídicas y políticas. Se reunían en la Casa de Juntas de Abellaneda, poseían fuero propio (hasta 1504 en que adoptaron el de Bizkaia, muy similar) y defendieron su independencia económica y judicial hasta que en 1805 se integraron plenamente en el Señorío de Bizkaia.

Sala IX - ANTIGUO RÉGIMEN I

La vida se basaba en la agricultura y la ganadería. Herramientas como el rastro, el arado, etc... formaron parte del paisaje tradicional. El maíz y el trigo eran transformados en harina en los molinos. Los lagares se dedicaban al prensado de la manzana (sidra) y, sobre todo de la vid (txakoli), muy abundante en la comarca.

El trabajo en las ferrerías completaba la economía. El hierro era extraído de los Montes de Triano (situados entre Barakaldo y Muskiz) y transformado en piezas de metal en las numerosas ferrerías de la comarca: Azkarai (Gordexola), El Pobal (Muskiz), Artekona (Gordexola), etc...

 

Sala X - ANTIGUO RÉGIMEN II

La sociedad estaba compuesta por la nobleza, el clero, el campesinado y los llamados "pobres de solemnidad". La vivienda tradicional era el caserío ("trucense" en los pueblos occidentales y "cúbico" en los concejos orientales). La nobleza, residía en palacios, normalmente cúbicos y muy austeros en su decoración.

En las ermitas e iglesias encontramos algunas de las joyas del arte encartado: lauda sepulcral de Pedro de Bolibar (Sodupe-Güeñes), escultura de Antonio de Urrutia (La Mella-Zalla), talla del Ángel Custodio (Abellaneda-Sopuerta), etc...

 

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